martes, 29 de mayo de 2012

La pregunta para estos momentos...


Signos de puntuación IV (puntos suspensivos)

Los puntos suspensivos (...) son tres puntos que se escriben  detrás de la palabra, separados de la siguiente por un espacio. Detrás de ellos no hace falta ningún punto que señale el final de la oración. Si detrás de ellos comienza otro enunciado, escribiremos en mayúscula; pero si el enunciado continúa, podremos escribir en minúscula.

          Quiero tomates, manzanas, peras..., un poco de todo.
          Hemos vuelto a participar... No sé si ganaremos.

Los usaremos cuando queramos dejar en suspense un relato, es decir, cuando el final no es preciso, cuando no acabamos de contar algo:

- Al final de una enumeración, como si fuera un "etcétera":

           En la mochila llevaremos agua, almuerzo, crema...
           El león, la ballena, el ratón... son mamíferos.

- Cuando queremos dejar suspense, duda o temor:

           Tened cuidado... Sin ningún aviso... Podréis recibir sorpresas...
           Uy... no sé... Creo que no sé hacerlo.

- Para evitar una palabra malsonante, tabú o escondida:

           La contraseña es CALA...
           Me ha insultado, me ha llamado idio...

- Cuando reproducimos refranes, frases hechas, citas famosas..., y las dejamos en suspense porque ya se presupone el final:

           Oro parece...
           Al que madruga...

- Si tenemos que copiar una cita textual muy amplia, pondremos puntos suspensivos entre corchetes cuando vayamos a suprimir algún fragmento:

            Andaba yo paseando por el muelle, cuando, por pura casualidad, 
entablé conversación con él. Me enteré que había sido marinero, 
que ahora vivía de una taberna y que conocía a todos los navegantes 
de Bristol; ha perdido la salud en tierra y busca una buena colocación, 
como cocinero, que le permita volver a hacerse a la mar. 
[...]
                                                                                                  LA ISLA DEL TESORO
                                                                                                  Robert L. Stevenson




lunes, 21 de mayo de 2012

Irene Monreal (La Zaida) dice...

La expresión "ratón de biblioteca" se dice porque...

antiguamente no existían las personas, existía el país de Gerónimo Stilton (un ratón). Les gustaba mucho leer y la mayoría trabajaban en bibliotecas, de tanto que les gustaba se comían los libros.
Si pinchas en este dibujo de G. Stilton, 
podrás jugar a un puzzle.

Para pensar

"Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública, puede medirse la cultura de un pueblo"
(John Ernst Steinbeck, 1902-1968)

María (Infantil-Gelsa) dice...

...Un ratón de biblioteca es un ratón que vive allí.

Si pinchas en este dibujo,
podrás ver y escuchar un maravilloso cuento.

viernes, 18 de mayo de 2012

Paralelismo

Es la semejanza que existe entre varias oraciones o versos; se produce una correspondencia casi exacta en su estructura sintáctica.
Dicho de otra forma, es la repetición de las mismas estructuras oracionales con alguna pequeña variación.

...La tierra más verde de huertos,
la tierra más rubia de mies,
la tierra más roja de viñas...
                                                                  (Gabriela Mistral)

...A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar;
a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás...
                                              (Romance del Conde Olinos)

Anáfora y Epífora

Consisten, también, en la repetición de una palabra. Veamos los casos:


ANÁFORA

La repetición de la palabra (o palabras) sucede, sólo, al principio de cada verso.

...Mientras las ondas de la luz al beso palpitaban encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes del fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera
¡habrá poesía!
                                                      (Gustavo Adolfo Bécquer)


EPÍFORA

La repetición de la palabra (o palabras) sucede, en este caso, al finalizar los versos.

...No digáis que la muerte huele a nada,
que la ausencia de amor huele a nada,
que la ausencia del aire, de la sombra, huelen a nada...
                                                          (Vicente Aleixandre)