viernes, 1 de junio de 2012

Poemas para JUNIO

Bajo del cielo fiel Junio corría 
arrastrando en sus aguas dulces fechas...               

Llegas de nuevo, río transparente,
todo cielo y verdor, nubes pasmadas,
lluvias o cabelleras desatadas,
plenitud, ola inmóvil y fluente.
              
Tu luz moja una fecha adolescente:
rozan las manos formas vislumbradas,
los labios besan sombras ya besadas,
los ojos ven, el corazón presiente.
              
¡Hora de eternidad, toda presencia,
el tiempo en ti se colma y desemboca
y todo cobra ser, hasta la ausencia!
              
El corazón presiente y se incorpora,
mentida plenitud que nadie toca:
hoy es ayer y es siempre y es deshora.
                                                             OCTAVIO PAZ





A Luis Cernuda              
              
Alguna vez recuerdo 
ciertas noches de junio de aquel año,               
casi borrosas, de mi adolescencia 
(era en mil novecientos me parece               
cuarenta y nueve) 
porque en ese mes 
sentía siempre una inquietud, una angustia pequeña               
lo mismo que el calor que empezaba, 
nada más 
que la especial sonoridad del aire               
y una disposición vagamente afectiva.

              
Eran las noches incurables               
y la calentura. 
Las altas horas de estudiante solo 
y el libro intempestivo               
junto al balcón abierto de par en par (la calle 
recién regada desaparecía               
abajo, entre el follaje iluminado) 
sin un alma que llevar a la boca.               

              
Cuántas veces me acuerdo               
de vosotras, lejanas 
noches del mes de junio, cuántas veces 
me saltaron las lágrimas, las lágrimas               
por ser más que un hombre, cuánto quise 
morir 
o soñé con venderme al diablo,               
que nunca me escuchó. 
Pero también 
la vida nos sujeta porque precisamente 
no es como la esperábamos.
                                               JAIME GIL DE BIEDMA


SOLUCIÓN AL ENIGMA

Estos días atrás, habéis estado participando junto a nosotros para averiguar una gran pregunta... 
¿Por qué a las personas que leen mucho se les llama 
RATONES DE BIBLIOTECA 
o 
DEVORADORES DE LIBROS?

Bueno pues, chicos; muchos de vosotros habéis estado en lo cierto. Es cierto que a los ratones les gusta el queso, pero... ¡¡les encanta el papel!! ¿Y qué mejor restaurante para comer papel todos los días de menú? Sí señor, UNA BIBLIOTECA.
Hoy día, en las bibliotecas municipales y escolares ya no encontramos ratones; pero en la Edad Media, por ejemplo, en las bibliotecas de los monasterios podíamos encontrar muchos, porque además de tener papel para comer, eran lugares en los que también podían encontrar algo de calor y protección.

¡FELICIDADES A TODOS!


martes, 29 de mayo de 2012

La pregunta para estos momentos...


Signos de puntuación IV (puntos suspensivos)

Los puntos suspensivos (...) son tres puntos que se escriben  detrás de la palabra, separados de la siguiente por un espacio. Detrás de ellos no hace falta ningún punto que señale el final de la oración. Si detrás de ellos comienza otro enunciado, escribiremos en mayúscula; pero si el enunciado continúa, podremos escribir en minúscula.

          Quiero tomates, manzanas, peras..., un poco de todo.
          Hemos vuelto a participar... No sé si ganaremos.

Los usaremos cuando queramos dejar en suspense un relato, es decir, cuando el final no es preciso, cuando no acabamos de contar algo:

- Al final de una enumeración, como si fuera un "etcétera":

           En la mochila llevaremos agua, almuerzo, crema...
           El león, la ballena, el ratón... son mamíferos.

- Cuando queremos dejar suspense, duda o temor:

           Tened cuidado... Sin ningún aviso... Podréis recibir sorpresas...
           Uy... no sé... Creo que no sé hacerlo.

- Para evitar una palabra malsonante, tabú o escondida:

           La contraseña es CALA...
           Me ha insultado, me ha llamado idio...

- Cuando reproducimos refranes, frases hechas, citas famosas..., y las dejamos en suspense porque ya se presupone el final:

           Oro parece...
           Al que madruga...

- Si tenemos que copiar una cita textual muy amplia, pondremos puntos suspensivos entre corchetes cuando vayamos a suprimir algún fragmento:

            Andaba yo paseando por el muelle, cuando, por pura casualidad, 
entablé conversación con él. Me enteré que había sido marinero, 
que ahora vivía de una taberna y que conocía a todos los navegantes 
de Bristol; ha perdido la salud en tierra y busca una buena colocación, 
como cocinero, que le permita volver a hacerse a la mar. 
[...]
                                                                                                  LA ISLA DEL TESORO
                                                                                                  Robert L. Stevenson




lunes, 21 de mayo de 2012

Irene Monreal (La Zaida) dice...

La expresión "ratón de biblioteca" se dice porque...

antiguamente no existían las personas, existía el país de Gerónimo Stilton (un ratón). Les gustaba mucho leer y la mayoría trabajaban en bibliotecas, de tanto que les gustaba se comían los libros.
Si pinchas en este dibujo de G. Stilton, 
podrás jugar a un puzzle.

Para pensar

"Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública, puede medirse la cultura de un pueblo"
(John Ernst Steinbeck, 1902-1968)

María (Infantil-Gelsa) dice...

...Un ratón de biblioteca es un ratón que vive allí.

Si pinchas en este dibujo,
podrás ver y escuchar un maravilloso cuento.